
El Jardín Real se sitúa en la zona norte del Castillo y fue creado por orden del Rey Fernando I de Habsburgo, que encargó su diseño a los mejores jardineros de Europa. Más tarde mandaría construir un palacete de estilo renacentista para su esposa Ana, que llevó a cabo el arquitecto italiano Paolo della Stella en 1538. Este palacete es conocido como el palacio de verano de la reina Anna o Belveder, que traducido del italiano significa “buena vista”.


